Un sábado de sol radiante, temperaturas agradables de 23 grados y viento flojo proporcionó unas condiciones prácticamente perfectas para el primer gran enfrentamiento competitivo de la Cascais Weekend Grand Finale, la cita que pone fin a la temporada 2026 de la Porsche Sprint Challenge Ibérica.
El histórico Autódromo do Estoril acogió una parrilla reforzada de 15 Porsche 911 GT3 Cup, reuniendo a pilotos consagrados, regresos esperados y debutantes decididos a dejar su huella. Y, desde los primeros kilómetros cronometrados, hubo un nombre que destacó por encima de todos: Manuel Alves.
Manuel Alves regresa para dominar
El piloto portugués, al volante del Porsche #68 de LOB Motorsport, no dejó lugar a dudas sobre sus intenciones. Comenzó dominando las dos sesiones de clasificación, logrando ambas pole positions y confirmando que, pese a no haber disputado la temporada completa, sigue siendo uno de los grandes referentes competitivos de la Porsche Sprint Challenge Ibérica.
En la primera sesión, Manuel Alves marcó un tiempo de 1m38,653s, asegurándose la posición más codiciada de la parrilla para la carrera inaugural de la Grand Finale. A su lado partió una de las grandes revelaciones del fin de semana: el argentino Genaro Trappa, debutante en la competición y piloto del Porsche #27 de GT Corse. Después de haber demostrado ya una excelente velocidad en los entrenamientos libres, el joven sudamericano confirmó todo su potencial con un puesto en la primera fila.
La segunda fila reunió a Duarte Camelo, en el Porsche #19 de LOB Motorsport, y Miguel Lobo, en el Porsche #28 de RGB Racing Team, mientras que Francisca «Kika» Queiroz, en el Porsche #95 de LOB Motorsport, y Tomas Slootweg, en el Porsche #22 de AF Motorsport, ocuparon la tercera fila de una parrilla marcada por la calidad y diversidad de sus protagonistas.
Una victoria construida con autoridad
Cuando se apagaron los semáforos para los 20 minutos más una vuelta de la primera carrera, Manuel Alves protagonizó una salida impecable y asumió inmediatamente el mando de la prueba. Genaro Trappa, por el contrario, no consiguió aprovechar su excelente posición de salida y perdió varios puestos en los primeros metros, permitiendo que Miguel Lobo ascendiera a la segunda posición. En cabeza, Manuel Alves impuso un ritmo fortísimo. Vuelta tras vuelta, el piloto portugués fue construyendo una ventaja que superó los seis segundos durante la primera mitad de la carrera, demostrando una superioridad evidente.
Por detrás del líder, la competición adquiría un cariz muy diferente. Miguel Lobo intentaba defender la segunda posición ante la remontada de Genaro Trappa, mientras que Borja García Menéndez, ya coronado campeón de la temporada, protagonizaba una intensa escalada en la clasificación al volante del Porsche #14 de GT Corse. Sin embargo, la carrera acabaría dividida en dos partes claramente diferenciadas. Una salida de pista de Tomas Slootweg, cuyo Porsche #22 quedó inmovilizado en la grava, obligó a la entrada del Safety Car y neutralizó la ventaja que Manuel Alves había construido. La intervención se prolongó hasta los instantes finales de los 20 minutos reglamentarios, dejando a los pilotos únicamente tres vueltas para resolver sus disputas.
En la reanudación, Manuel Alves volvió a mostrarse impecable. Defendió el liderato con autoridad, no concedió ninguna oportunidad a sus adversarios y cruzó la línea de meta como vencedor indiscutible. Fue una victoria absoluta, acompañada del triunfo en la Categoría 2 y en la Clase Silver, a la que añadió la vuelta rápida de la carrera, establecida en 1m39,430s. Una demostración de fuerza de un piloto que regresó a la competición decidido a convertir la Grand Finale en uno de los momentos más destacados de su temporada.
Genaro Trappa impresiona en su debut y Miguel Lobo gana en Bronze
La lucha por los restantes puestos del podio proporcionó emoción hasta la bandera a cuadros. Después de recuperar las posiciones perdidas en la salida, Genaro Trappa confirmó el excelente ritmo que había demostrado desde los entrenamientos libres. El joven argentino consiguió imponerse en la lucha por el segundo puesto y concluyó su primera carrera en la Porsche Sprint Challenge Ibérica a tan solo 2,125 segundos del vencedor.
Miguel Lobo completó el podio absoluto, al volante del Porsche #28 de RGB Racing Team, conquistando simultáneamente una importante victoria en la Clase Bronze. Duarte Camelo, en el Porsche #19 de LOB Motorsport, aseguró la cuarta posición, mientras que Diego Carrascal Vega, en el Porsche #15, cerró el Top 5. Una de las situaciones más relevantes de la jornada se produjo después de la bandera a cuadros.
Borja García Menéndez, al volante del Porsche #14 de GT Corse, había cruzado la línea de meta en tercera posición absoluta, tras una carrera marcada por una intensa remontada. Sin embargo, el piloto español recibió tres penalizaciones por sucesivas infracciones de los límites de pista (track limits), que sumaron 70 segundos añadidos a su tiempo de carrera, relegando al ya campeón a la 13.ª posición. La clasificación oficial pasó así a situar a Manuel Alves, Genaro Trappa y Miguel Lobo en los tres primeros puestos, seguidos por Duarte Camelo y Diego Carrascal Vega.
Kika Queiroz gana el primer duelo de la Ladies Cup
La lucha por la Ladies Cup, uno de los títulos que siguen en juego en esta Grand Finale, comenzó con un enfrentamiento especialmente intenso. Francisca «Kika» Queiroz, en el Porsche #95 de LOB Motorsport, protagonizó una actuación muy consistente, resistiendo la presión de Flame Airikkala, en el Porsche #67 de AF Motorsport, y conquistando la victoria entre las pilotos femeninas. La portuguesa terminó en sexta posición absoluta, inmediatamente por delante de su rival finlandesa, que cruzó la meta en séptimo lugar, a tan solo 0,781 segundos. En la Clase GD, Kevin King celebró su regreso a la Porsche Sprint Challenge Ibérica con una convincente victoria, al volante del Porsche #4 de NACentE Racing. El piloto terminó en una meritoria décima posición absoluta, por delante de Pedro Martins, en el Porsche #96, y Filipe Carvalho, en el Porsche #23. La Cascais Weekend Grand Finale confirmó también, fuera de la pista, la dimensión especial que caracteriza este cierre de temporada.
La presencia de numerosos espectadores, aficionados al automovilismo y propietarios de vehículos Porsche contribuyó a crear un ambiente de auténtica celebración, acercando al público a los equipos, los pilotos y las máquinas protagonistas de la competición. Con unas condiciones meteorológicas excelentes y un ambiente de gran entusiasmo, el sábado permitió anticipar un domingo todavía más concurrido, cuando el Autódromo do Estoril acogerá las tres últimas carreras de la temporada. La segunda carrera comenzará a las 11:20, seguida de los dos enfrentamientos finales a las 14:30 y 15:10.

