Jordi Fuset: 14 años lejos de las carreras y un debut soñado en la PSCI

Del karting a la Copa Clio y a los rallies, de una larga pausa al regreso con Porsche. Jordi Fuset llegó a la Porsche Sprint Challenge Ibérica en Jerez y necesitó apenas un fin de semana para conseguir dos victorias Bronze, un podio absoluto y, para cerrar, una victoria en la clasificación general. Un debut que es también la historia de una amistad de diez años con Lorenzo Mendieta y de un reencuentro con PCR Sport.

Tener a algunos de los principales protagonistas de la Porsche Sprint Challenge Ibérica en los retrovisores de un Porsche 992 GT3 Cup y liderar una carrera en la clasificación general no parece el escenario más tranquilo para un debut.

Jordi Fuset lo descubrió pocos segundos después de ponerse al frente de la Carrera 4 en Jerez: “Cuando me vi delante pensé: ‘Esto se va a hacer largo…’.” Y así fue. Pero terminó de la mejor manera. Fuset había arrancado por detrás de algunos de los pilotos que han marcado la temporada, encontró espacio en la primera frenada, se colocó en posición para atacar en la siguiente curva y alcanzó el liderato.

Después comprobó que podía mantener aproximadamente un segundo de ventaja y se concentró en una única misión: no cometer errores. Ni siquiera la aparición del Safety Car cerca del final, anulando de repente la ventaja construida, cambió el desenlace. “Tuve algunas dudas, porque todo el trabajo realizado hasta entonces desaparecía de golpe. Pero la resalida fue buena, pude defender la posición y mantener el liderato hasta la bandera a cuadros. Fue un momento muy especial.”

Era la conclusión casi perfecta de un primer fin de semana en la PSCI: “Fue prácticamente el debut soñado en una categoría como la Porsche Sprint Challenge Ibérica y conseguirlo en un circuito mítico como Jerez lo hace todavía más especial. Llegamos con ganas de aprender y de ver dónde podíamos estar. Terminar con estos resultados superó claramente nuestras expectativas.”

Una carrera interrumpida durante 14 años

Para buena parte del paddock de la PSCI, Jerez presentó un nuevo nombre. Pero Jordi Fuset está lejos de ser un recién llegado al automovilismo. Comenzó a competir en karting a los 16 años y posteriormente ganó una selección de pilotos, el programa Jove Promesa Renault, que le abrió las puertas de la Copa Clio española en 2002. Después llegaron los rallies, donde compitió hasta 2008. A continuación, el silencio competitivo se prolongó durante 14 años. Fuset no regresaría a las carreras hasta 2023, disputando durante las dos temporadas siguientes el Campeonato de España de GT4 con Porsche Cayman.

Sin competir en 2025, regresó este año para una participación en el Campeonato de España de GT con el Porsche 992 GT3 Cup, antes de llegar a la PSCI: “Mi trayectoria quizá no ha sido la más convencional, pero precisamente por eso valoro especialmente poder volver ahora a competir a este nivel.” Y Jerez demostró que la larga interrupción no le había restado velocidad.

Más aún porque Fuset solamente había competido una vez en el trazado andaluz, en 2023, y no había realizado ningún test previo en ese circuito con el 992 GT3 Cup: “Sabíamos que podíamos ser competitivos, pero sinceramente no esperaba conseguir un resultado así en nuestro primer fin de semana en la PSCI. Comprobar desde el principio que teníamos ritmo para estar cerca de los pilotos de cabeza fue una satisfacción importante.”

De instructor y alumno a compañeros en un Porsche 992 GT3 Cup

Hay, sin embargo, otra historia detrás de este proyecto. Y comenzó alrededor de diez años antes de que Jordi Fuset y Lorenzo Mendieta llegaran juntos a la PSCI. Cuando se conocieron a través de un amigo común, Lorenzo nunca había rodado en un circuito. Jordi se convirtió en su instructor desde la primera vuelta. Un trackday con un coche de calle dio paso a otros.

Después llegó el Porsche 718 Cayman GT4 Clubsport, siguieron las carreras con el 718 Cayman GT4 RS Clubsport y, finalmente, el Porsche 992 GT3 Cup: “Fue una progresión muy sólida, sin prisas pero sin pausas, intentando dar el siguiente paso cuando estábamos preparados. Nuestra relación es más de amistad que únicamente de instructor y alumno. Poder compartir ahora un coche en la PSCI con un gran amigo, después de todo el camino que hemos recorrido juntos, es una de las partes más especiales de este proyecto.”

También la relación con PCR Sport transporta a Fuset al pasado. La estructura fundada por Pep Codinach trabajó con el piloto en los rallies entre 2006 y 2008 y el reencuentro, tantos años después, difícilmente podría haber producido un resultado más destacado.

Fuset destaca la confianza en Pep Codinach, Cristina y en el equipo de mecánicos formado por Robert, Guillem, Marc y Dani, así como el papel del ingeniero Roger Floriach, que trabaja con él desde 2023 y al que considera una pieza fundamental en su evolución.

Navarra primero. 2027 ya en el horizonte

El resultado de Jerez añadió ambición, pero no alteró la esencia del proyecto. Jordi y Lorenzo habían elegido las rondas de Jerez y Navarra para comprobar si la PSCI respondía a lo que buscaban: “Después de Jerez sabemos que tenemos ritmo para luchar por posiciones importantes en la clasificación absoluta. Es una motivación, pero no cambia la filosofía del proyecto. Queremos ser competitivos, pero sobre todo disfrutar de la oportunidad de sentarnos en un Porsche 992 GT3 Cup y seguir mejorando.” Navarra será ahora el segundo capítulo.

Y puede que no sea el último. La intención es continuar en la Porsche Sprint Challenge Ibérica en 2027, en una temporada marcada por la llegada del nuevo Porsche 911 Cup. Después de Jerez, Fuset considera que todavía existe margen de evolución, especialmente en la adaptación a los neumáticos Michelin utilizados en la PSCI: “Esperamos continuar en el campeonato la próxima temporada y preparar 2027 con más tiempo y experiencia. La llegada del nuevo Porsche 911 Cup es también un incentivo importante y todo apunta a que tendremos una parrilla muy interesante.”

Jordi Fuset quiso también felicitar a la organización por el ambiente que encontró en su debut en la PSCI: “Quiero felicitar también a la organización por el ambiente que consigue crear durante todo el fin de semana. El PSCI VIP & DRIVERS VILLAGE es un espacio premium fantástico, que acerca a pilotos, equipos, partners e invitados y contribuye a crear una atmósfera muy especial en el paddock. Es otro detalle que hace que la experiencia de competir en la PSCI sea diferente y muy agradable.”